LA EDUCACIÓN ¿UN MENÚ A LA CARTA?

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LA EDUCACIÓN ¿UN MENÚ A LA CARTA?

Otro de los puntos que está generando mucha controversia es la comparación entre la libre elección de contenidos de educación afectivo-sexual con la libre elección de asistir a clases de religión o ir a una excursión. Aquí debemos plantearnos dos preguntas:

  • Si mi hijo/a no acude a clases de religión, ¿pone en riesgo la salud mental y/o física de sus compañeras/os por no saber la importancia de usar preservativo para prevenir enfermedades de transmisión sexual, los riesgos que están detrás del consumo de drogas legales e ilegales, o las consecuencias que tiene ejercer y ser víctima de acoso por motivos de orientación sexual, aficiones, género, etc.? Que sepamos, por el momento este tipo de contenidos no son competencia de la asignatura de religión ni sus docentes tienen la formación para intervenir sobre estas problemáticas.
  • Si mi hija/o no acude a programas de formación relacionados con la igualdad de género y diversidad sexual, la violencia por motivos machistas, educación socio-afectiva saludable, o prevención de violencias sexuales… ¿Puedo poner en riesgo la salud mental o física de tu hijo/a? Sí, porque puede pensar que lo supuestamente “diferente o no normativo” no merece respeto, que si te duchas u orinas después de mantener relaciones sexuales impides un embarazo, que hacer la marcha atrás es seguro, que las enfermedades de transmisión sexual no se trasmiten tan fácilmente, o que tengo derecho a que mi novia no se relacione con otras compañeras y compañeros, por poner algunos ejemplos. Por tanto, ¿hasta qué punto es ético no formar a una parte del alumnado en sexo, género, diversidad sexual, etc., si está afectando a la vulneración de los derechos del resto?

Por tanto, en cuestiones que amenazan a la seguridad y estabilidad de una sociedad, LA EDUCACIÓN NO SE PUEDE CONVERTIR EN UN MENÚ A LA CARTA. ¿Qué será lo siguiente? ¿Poder decidir si nuestros hijos/as acuden a la clase de biología en la que se explica cómo funciona el sistema reproductivo humano porque yo (político/a, economista, cartero/a, cajero/a, etc.) considero (sin tener conocimiento técnico) que todavía es demasiado joven para ello? O ¿decidir si acude o no a la clase de biología en la que se explica la teoría de la evolución humana porque creo en Dios (el que sea)? ¿O decidir si mi hija/o lea la Celestina en clases de Literatura Española, porque lo considero moralmente inapropiado? ¿o que no acuda a clases de filosofía por no compartir los principios?

 Imagen de Ante Hamersmit  recuperada de Unsplash.